¿Cómo funciona el repostaje de hidrógeno?
Comprendiendo el combustible de hidrógeno
El hidrógeno es un combustible limpio, renovable, seguro y transportable, y la solución definitiva para lograr cero emisiones de CO2.
El hidrógeno se almacena como gas a alta presión, la cual se reduce al inyectarse en el motor. El exclusivo proceso de combustión de JCB reduce la presión y la temperatura dentro del motor para lograr una combustión limpia y un producto con cero emisiones, ofreciendo la misma potencia y par motor que un motor diésel.
¿Cómo funciona el repostaje?
Para dar soporte a los equipos de hidrógeno, JCB ha desarrollado una unidad de repostaje de hidrógeno que almacena hidrógeno en cilindros.
La unidad se puede entregar en obra y permite al usuario suministrar hidrógeno a su máquina mediante una boquilla cuando sea necesario. El repostaje solo lleva unos minutos, un tiempo comparable al del diésel. Las unidades de repostaje de JCB pueden repostar una máquina JCB hasta 16 veces antes de necesitar recargarse.
El primer repostador de hidrógeno
Para dar soporte a los equipos de hidrógeno, JCB ha desarrollado una unidad móvil de repostaje de hidrógeno que facilita el transporte de hidrógeno en obra.
Los clientes de JCB suelen llevar el combustible a las máquinas, en lugar de las máquinas al combustible; esto significa que se necesita una solución de repostaje móvil. JCB ha desarrollado un camión cisterna móvil de hidrógeno para nuestras propias instalaciones, que se puede conducir hasta la máquina, permitiendo el repostaje de forma similar a como se hace actualmente. Además, solo se tarda unos minutos en llenarlo, un tiempo comparable al del diésel. Las unidades de repostaje de JCB pueden repostar la retroexcavadora de hidrógeno JCB más de doce veces antes de necesitar recargarse.
Hidrógeno. Energía limpia
Además de la seguridad, otra de las principales ventajas del repostaje con hidrógeno es su limpieza.
Una queja común de los clientes es que, al repostar diésel en obra, a menudo se producen derrames, lo que genera suciedad y mal olor, con los consiguientes problemas de seguridad y medioambientales. Por otro lado, el repostaje de hidrógeno es un proceso seguro, limpio y completamente sellado, sin posibilidad de derrames de combustible.